
En el tradicional barrio San Antonio de Cali, entre calles empedradas e iglesias coloniales, hay un lugar donde el tiempo parece haberse detenido en 1934: La Linterna, la última imprenta tipográfica activa de Colombia. Más que un taller, es un espacio de resistencia cultural donde máquinas de más de 130 años de antigüedad —traídas de Francia y Estados Unidos— siguen imprimiendo, letra por letra, carteles que hoy adornan hoteles, restaurantes y hogares en distintas partes del mundo.
Si buscas "La Linterna Cali" porque viste sus carteles coloridos en redes sociales, porque planeas visitar Cali y quieres conocer algo distinto a los circuitos turísticos habituales, o porque simplemente te interesa el arte gráfico y la tipografía, esta guía te cuenta todo: su historia, dónde queda, qué encontrarás allí y por qué se ha convertido en un referente cultural reconocido incluso a nivel internacional.
La Linterna es un taller de impresión tipográfica fundado en 1934, especializado en la técnica de grabado en linóleo y el uso de tipos móviles (letras de madera, plomo y caucho) para elaborar carteles ilustrados de forma completamente artesanal. No es un museo, aunque bien podría serlo: es un espacio vivo donde, a diario, maestros impresores siguen operando máquinas que datan del siglo XIX para crear piezas gráficas únicas.
Según la describe Atlas Obscura, La Linterna funciona como un verdadero faro cultural que resiste la era digital, conservando máquinas antiguas, tinta, tipos de plomo, rodillos, linóleo, grabados y, sobre todo, el alma de varios maestros impresores. Es, en palabras de quienes la han visitado, un lugar que invita a desacelerar y contemplar la belleza imperfecta en tiempos donde todo es digital, pulido y de consumo rápido.
La historia de La Linterna está profundamente ligada a la historia del periodismo y la gráfica popular en Cali. Fue fundada en 1934 como parte de un suplemento del diario caleño El Relator, funcionando inicialmente desde el barrio Santa Rosa. Además de imprimir la publicación, el taller realizaba impresiones comerciales, como los tradicionales carteles callejeros.
Hacia la década de 1960, tras el cierre del periódico, el director de La Gaceta, Fernando Roa, recibió como parte de una indemnización varias rotativas que databan del siglo XIX, dando inicio a un taller de impresión dedicado exclusivamente a fines comerciales. Con el tiempo, el negocio incluso llegó a abrir una sucursal en Bogotá.
Sin embargo, a comienzos de los años 2000, una prohibición municipal de fijar carteles en las paredes de la ciudad golpeó duramente el negocio, y hacia 2017 La Linterna se encontraba en bancarrota. Fue en ese momento crítico cuando los diseñadores y artistas plásticos Fabián Villa y Patricia Pardo encontraron en la imprenta el estilo particular que buscaban para una exposición, dando inicio al fenómeno que convertiría a La Linterna en un referente estético de la ciudad. Ellos mismos sugirieron a los dueños de la época entregar las máquinas, como parte de una indemnización, a los tres maestros impresores que aún trabajaban en el negocio, dando así inicio a una nueva etapa liderada por quienes mejor conocían el oficio.
Desde entonces, La Linterna ha vivido un renacimiento notable, convirtiéndose en un espacio donde conviven la tradición centenaria y la creatividad de nuevas generaciones de diseñadores, ilustradores y artistas urbanos que se han sumado para mantenerla viva.
Uno de los aspectos más fascinantes de La Linterna es que su trabajo depende, hasta hoy, de maestros impresores con décadas de experiencia en el oficio. Entre ellos se destaca Jaime Enrique García, quien llegó a los talleres del periódico El Relator en 1981, siendo apenas un joven de 16 años, como ayudante de operario de la máquina Marinoni. Con los años, se convirtió en uno de los propietarios actuales de este histórico lugar. Junto a él trabajan otros maestros del oficio tipográfico, como Olmedo Franco Romero y Héctor Otálvaro.
Las máquinas que utilizan son, en sí mismas, piezas de museo en pleno funcionamiento:
Ver estas máquinas en funcionamiento, más de 130 años después de haber sido ensambladas, es, según quienes visitan el taller, como ver el tiempo detenerse sin dejar de respirar.
La Linterna está ubicada en:
Carrera 5 # 2-70, barrio San Antonio, Cali, Valle del Cauca.
Su ubicación es privilegiada dentro del circuito turístico y cultural de la ciudad: se encuentra a solo dos cuadras del Hotel Intercontinental, frente a una sede del Colegio Santa Librada y junto a la reconocida Biblioteca La María, en pleno recorrido por las pintorescas calles del barrio San Antonio.
El producto insignia de La Linterna son sus carteles, elaborados con la técnica de grabado en linóleo y tipos móviles, con diseños que van desde homenajes a íconos de la salsa (como Héctor Lavoe, Rubén Blades, Celia Cruz o Ismael Rivera) hasta piezas inspiradas en la cultura popular caleña y latinoamericana.
Además de los carteles, el taller ofrece una variedad de souvenirs impresos con imágenes representativas de la salsa y de la ciudad de Cali, perfectos para quienes quieren llevarse "un pedacito de la ciudad" consigo. También cuentan con línea de ropa y accesorios bajo colecciones propias.
Visitar La Linterna permite ver de primera mano el proceso de creación de cada cartel, escuchar a los maestros tipográficos contar su historia y presenciar el funcionamiento de máquinas centenarias, algo que ya no es posible ver en casi ningún otro lugar del mundo.
La Linterna también ofrece talleres de formación enfocados en la técnica de impresión con tipos móviles, el tallado en linóleo y la encuadernación, dirigidos tanto a diseñadores como a curiosos del oficio. Este tipo de programas ha llegado incluso a instituciones internacionales: en el Poster House de Nueva York se ha realizado un taller especial de dos días liderado por miembros de La Linterna, presentado en español con traducción simultánea al inglés, como parte de un esfuerzo por compartir estas técnicas con nuevas generaciones y evitar que este conocimiento especializado se pierda.
La Linterna ha trascendido las fronteras de Cali y de Colombia. Sus carteles han viajado y se han expuesto en países como México, Italia, Francia y Alemania, y el taller ha sido documentado por medios internacionales como Atlas Obscura, que la incluye dentro de sus lugares extraordinarios para visitar en el mundo. También ha expandido su presencia con una sucursal en Bogotá (barrio La Candelaria) y con La Linterna US, de cara al público internacional interesado en su trabajo.
Este reconocimiento ha sido posible gracias a iniciativas de colaboración como la campaña #SalvemosLaLinterna, impulsada junto a diseñadores y estudios locales para visibilizar y sostener el oficio, combinando ferias de diseño, muestras gráficas y actividades culturales.
Cali suele asociarse de inmediato con la salsa, pero pocos saben que también alberga la última imprenta tipográfica activa de Colombia, un tesoro cultural que combina historia, arte y resistencia. Para el visitante extranjero interesado en cultura, diseño o historia, La Linterna ofrece una experiencia auténtica y poco convencional: ver máquinas del siglo XIX en pleno funcionamiento, conversar con maestros que llevan toda una vida dedicados al oficio, y llevarse a casa una pieza de arte gráfico verdaderamente única.
Para el turista nacional, es una parada obligada dentro de cualquier recorrido por el barrio San Antonio, uno de los sectores más fotografiados y visitados de la ciudad. Y para el caleño, La Linterna representa algo aún más profundo: un símbolo de identidad y resistencia cultural, la prueba viva de que ciertos oficios y tradiciones pueden sobrevivir —e incluso reinventarse— frente a las crisis y al avance de lo digital.
¿Dónde queda La Linterna en Cali? En la Carrera 5 # 2-70, en el tradicional barrio San Antonio, a dos cuadras del Hotel Intercontinental.
¿Desde cuándo existe La Linterna? Fue fundada en 1934, inicialmente como parte de un suplemento del diario caleño El Relator.
¿Qué tipo de productos se pueden comprar en La Linterna? Principalmente carteles tipográficos e ilustrados hechos con técnicas de grabado en linóleo y tipos móviles, además de souvenirs, ropa y accesorios con diseños propios.
¿Se puede visitar el taller o solo comprar en la tienda? Sí, se puede visitar el taller y la tienda para conocer de primera mano el proceso de impresión y la historia del lugar, además de realizar compras.
¿La Linterna ofrece talleres o cursos? Sí, ofrece talleres de formación en tipos móviles, grabado en linóleo y encuadernación, que en algunos casos se han llevado incluso a instituciones internacionales como el Poster House de Nueva York.
¿Tiene tienda en línea? Sí, se puede comprar a través de lalinternacali.com, con envíos a distintas partes de Colombia y del exterior.
¿La Linterna tiene sedes en otras ciudades? Sí, cuenta con una sede en Bogotá (barrio La Candelaria) y presencia internacional a través de La Linterna US.
La Linterna es mucho más que una imprenta: es un símbolo vivo de resistencia cultural, memoria gráfica y tradición artesanal en el corazón de Cali. Con casi un siglo de historia, máquinas centenarias que siguen en funcionamiento y un reconocimiento que ya trasciende fronteras, es una parada obligada para quien quiera conocer una faceta distinta —y profundamente auténtica— de la capital de la salsa.
📍 Carrera 5 #2-70